¿Estás pensando en vender tu camión? De seguro la primera cuestión que pasa por tu mente es “¿cuánto puedo pedir por él?”. Lo que menos deseas es perder dinero o alejar a los compradores. Por eso, en este artículo aprenderás cómo calcular el precio de un camión usado.

¿Cómo puedo averiguar el valor de un camión?
Para calcular el precio de un camión usado es importante tomar en consideración su valor desde diferentes ángulos, desde el valor venal, hasta su valor de mercado. Veamos varios factores y herramientas que debes usar para que puedas dar con el precio más adecuado.
1. Empieza por averiguar el valor venal de tu camión
¿Cuál es el valor venal de un vehículo? Es el precio base que tendría tu camión en el momento inmediato antes de la venta o algún otro incidente. En Esṕaña, es el valor oficial y clave, sobre todo para trámites fiscales y seguros.
Para conseguir este valor debes buscar las Tablas de Precios Medios de Venta publicadas todos los años por el Ministerio de Hacienda y Función Pública a través de la Dirección General de Tributos (DGT). Consulta aquí la Orden Ministerial más reciente en el BOE para encontrar el valor base de su camión.
¿Cómo se usa ese valor? La tabla asigna un valor a tu camión según su marca, modelo, versión y antigüedad. A este valor se le aplica un porcentaje de depreciación oficial basado en la cantidad de años que pasaron desde su matriculación.
Si sientes que es muy complejo conseguir el valor venal de tu camión dentro de las Tablas publicadas, puedes también consultar directamente la web de la Agencia Tributaria de tu Comunidad Autónoma. Ya que son estas instituciones las que gestionan y aplican los porcentajes de depreciación sobre el precio de las tablas de Hacienda para dar una cifra final.
De esta forma, el valor venal puede darte un punto de partida sobre el cual establecer el precio de un camión usado. Así podrás asegurarte de calcular un precio que no esté por debajo del valor oficial establecido.

2. Ten en cuenta los factores que determinan el precio real de mercado
Hablemos ahora de los factores que van a influir de forma directa en el precio de un camión usado. Estos factores están dados por el estado del camión y la condición del mercado:
- Kilometraje: En el mercado de vehículos de segunda mano, el kilometraje es el factor de depreciación más importante. Un kilometraje alto en un camión (por lo general, cerca de 1.000.0000 Km) se traduce en mayor desgaste y en menor valor.
- Antigüedad: La capacidad y rendimiento de un camión se van reduciendo con los años, por eso un camión más reciente tiene un valor muy superior a uno de más de 5 años de antigüedad.
- Marca y modelo: Las marcas reconocidas por su robustez, durabilidad y una red de talleres extendida mantienen su valor por más tiempo. Marcas como Volvo, Scania, Mercedes-Benz, MAN, Renault Trucks tienen una alta demanda y por lo tanto un mayor valor de mercado.

- Historial de mantenimiento y estado general: Un historial de servicio bien documentado agrega valor a un camión de carga. Demuestra la inversión hecha en la vida útil del vehículo y justifica una subida en el precio de un camión usado
- Normativa de emisiones: Una normativa Euro baja puede influir negativamente en el precio de un camión usado. Los camiones con normativas más recientes tienen mayor acceso y son más eficientes, por lo tanto tienen mayor demanda y más alto precio de venta.
- Equipamiento: Un equipamiento especializado aumenta la productividad y seguridad del futuro dueño por lo que justifica un aumento del valor. Elementos como un freno auxiliar hidráulico o electromagnético, una caja de cambios de alta tecnología, u otros equipos elevan el precio.
¿Cómo averiguar el valor de una cabeza tractora o camión semirremolque?
Para calcular el precio de un camión usado específico como una cabeza tractora o semirremolque existen otros factores que los profesionales toman en cuenta al momento de la valoración. Estos son algunos de los más importantes:
- Potencia del motor: Una tractora con mayor potencia tiene un mayor valor porque es apta para rutas más exigentes o cargas pesadas.
- Transmisión y retardador: Las cajas de cambio automáticas y un sistema auxiliar de frenado elevan el precio.
- Configuración de ejes: Una configuración específica (4×2, 6×2, 6×4) afecta su capacidad de arrastre y la demanda para ciertos trabajos.
- Estado del enganche: Son elementos clave para el acople con el remolque y deben estar en perfectas condiciones.
Por otro lado, el remolque se valora de forma independiente a la cabeza tractora y los factores que más influyen en su precio son:
- Tipo de carrocería: Depende del tipo de remolque (frigorífico, cisterna, lona, portacontenedores). Los frigoríficos o cisternas tienen mayor valor si el mantenimiento y la certificación están al día.
- Marca del eje y freno: Marcas reconocidas como Schmitz Cargobull o Krone, y el estado de los frenos y la suspensión son factores importantes en la valoración.
- ITV y ATP: Si es un remolque especializado como frigorífico o cisterna, el certificado ATP (para alimentos perecederos) o la inspección periódica del tanque deben estar vigentes.

3. Compara precios y utiliza herramientas de tasación
Teniendo una idea del valor base y los factores que pueden depreciar o aumentar el precio de un camión usado, quizás tengas un precio de venta en mente. Pero para confirmarlo puedes comparar con precios de anuncios o utilizar herramientas de valoración profesionales.
- Busca anuncios similares: Utiliza páginas web o portales de anuncios de ventas de camiones de segunda mano en España. Busca camiones de la misma marca, modelo, año, potencia y normativa Euro y toma nota de los precios.
- Compara kilometraje y estado: Ajusta tu precio en función del kilometraje y el estado de los camiones que veas en los anuncios.
- Solicita una tasación profesional: En compramostucamion.es te ofrecemos una tasación profesional en menos de 1 hora. Nuestro sistema de valoración toma en cuenta todos los factores antes descritos y detalles de tu camión. Llena nuestro formulario en línea y recibe la mejor oferta de compra: competitiva y sin compromiso.

